El puñetero ROI

Lo del ROI (Return on Investment) es algo puñetero, importante ( no lo dudo), pero puñetero. Y lo digo en lo que se refiere al uso de este cálculo a la hora de averiguar qué gana mi marca tras llevar a cabo una acción de Marketing bien en internet, en la web participativa o, si me apuras, en cualquier medio de comunicación sea ví­a publicitaria o como sea. Da igual.

Lo del ROI es realmente un arcano. E intento explicarme. En alguna ocasión he escuchado- con toda la legitimidad del mundo- cómo una empresa te explica, ‘está muy bien, mi logotipo va a salir aquí­, allá, va a ser visible en no sé cuantas páginas webs, con no sé cuantas visitas, pero ¿cuánto más voy a vender yo de mis productos?’

La pregunta sin duda se las trae hasta el punto que no tiene respuesta posible. Nadie puede establecer un cálculo exacto (una previsión, no digo yo que no) que relacione ‘X’ apariciones de un logo o anuncio con el incremento cuantificable de ventas, o descenso, que también serí­a una opción posible. ¿Quiere ello decir que lo del ROI no sirve para nada? Pues no sé si no vale, lo que digo ( insisto) es que no se puede calcular en lo que se refiere a la aparición de la marca y su relación con las ventas.

¿Entonces qué? Bajo mi punto de vista, plantear cuál es el beneficio que puede obtener una marca si aparece en la red, por centrarnos sólo en este soporte, es realmente una tendencia y sólo una tendencia ( positiva o negativa) y nunca un cálculo exacto, llamémosle ROI o cómo lo llamemos. Y esto es matizable también, no lo dudo. Pero avanzo más en esta lí­nea.

Por ejemplo, es bien fácil averiguar datos generales como: número de páginas servidas, visitas únicas, clicks en banners… No resulta tan sencillo conocer el número de comentarios en redes sociales o blogs respecto a marcas y no digamos ya la calidad de estos comentarios ( positivos, negativos o neutros) respecto a los intereses de la marca.

El número grande ( visitas, páginas vistas, clicks…) nos puede dar una idea de cuál es la tendencia. Es decir, podremos saber cifras que nos permiten orientarnos sobre si hemos acertado o no a la hora de incluir nuestros logos o anuncios en un sitio u otro. No hay duda al respecto.

Después, lo que podremos analizar, como empresa, es si hemos elegido bien o mal a la hora de decidir por un formato u otro ( banner, ví­deo patrocinado…) o medio (internet, tv, radio…) algo que verdaderamente se confirma a la hora del cierre del ejercicio cuando la cuenta de resultados canta si ha habido pérdidas o beneficios o, anteriormente, si al menos hemos incrementado la facturación respecto a otros perí­odos.

Finalmente, me gustarí­a añadir un concepto más: reputación. Para mi es un factor determinante. Las empresas y las marcas se benefician de estar vinculado a un medio u otro, dependiendo de la segmentación de sus seguidores. Las marcas se pueden ver favorecidas, en este sentido, por una serie de atributos no tangibles.


Comments

  1. alberto dice:

    Pues si es importante, y no poder medir con exactitud el ROI es una faena tremenda, es decir si alguien pudiera dar un rango del retorno de una inversión (nunca puede ser segura) es seguro que el anunciante invertiría a espuertas con la seguridad de un retorno.

    Por tanto el primer interesado en dar s ignos que puedan cuantificar el ROI es el vendedor de publicidad.

    encomendarse a ‘no se puede medir’ es renunciar a un enfoque profesional.

    hay que medir, medir y medir, aunque no sea directamente el ROI, pero si cercano al mismo

  2. Cien por cien de acuerdo contigo, Alberto. Gracias por tu comentario.